lunes, 29 de febrero de 2016

Cita de lunes #7

¿Qué taaaaaaal? Perdonen la ausencia, ya estoy aquí de nuevo. Estoy recuperándome de un final que me aterrorizaba hace casi dos años (¡pero aprobé!), así que espero que me sirva de justificación por haber dejado al pobre Escalando abandonado. Sí, puede que no se haya notado demasiado, porque saqué dos reseñas de la galera (es decir, las tenía ya terminadas en borrador y las publicamos), que son las de dos clásicos, si se quiere: 1984 y Estudio en Escarlata.

No me voy a desviar más, y voy a la cita de hoy. En este caso, es un aporte de una lectora del blog, que rescató algunas frases del libro El Juego del Ángel, de la trilogía de Carlos Ruiz Zafón, El Cementerio de los Libros Olvidados.


Esta frase nos llamó particularmente la atención, porque muchos loquitos de los libros se pueden sentir identificados. Sabemos que hay velas con aroma a libros, aunque nunca tuvimos la oportunidad de comprobar si lo lograron. También se instala un debate: ¿olor a libro viejo u olor a libro nuevo?

¡Nos leemos!